Kālasarpa yoga – La mordida de la serpiente

 

 

En el jyotiṣa utilizamos el concepto de yogas para referirnos a una combinación de factores astrológicos dados por (los) planetas, (los) signos y (las) casas. Yoga significa yugo, el artefacto que une a dos bueyes para que caminen en una misma dirección. La práctica del Yoga busca unir mente y cuerpo en dirección al ātman. El uso astrológico del concepto yoga es el de tomar esa imagen del yugo en cuanto aquello que nos une y nos ata en cierta dirección. Tal como se forman en el cielo y se reflejan en nuestras cartas, hay algunos yogas que nos facilitan el camino y otros que nos generan obstáculos

 

Kālasarpa es uno de esos yogas que genera tensión. Kāla quiere decir: tiempo, oscuro, veneno; y sarpa: serpiente. Se lo suele traducir como la mordida de la serpiente. Este yoga se forma cuando el axis de los nodos lunares (Rāhu y Ketu) agrupan a todos los planetas de un solo lado de la carta y los signos opuestos quedan vacíos. Por ej.: actualmente (10 de enero de 2021), en el zodíaco sideral, tenemos a Rāhu a 24º13’ de Tauro y a Ketu en los mismos grados, pero de Escorpio. La Luna está cruzando a Ketu y ahí se inicia el kālasarpa yoga, ya que todos los planetas están entre Sagitario y Aries.

 

El kālasarpa finaliza cuando algún planeta cruce el nodo lunar norte. Eso haría que estén 6 planetas de un lado y 1 del otro finalizando con el yoga planetario. Como la Luna va a cruzar cada 15 días por ese punto, se dice que durante esos días el kālasarpa “afloja” su tensión. Pero también genera más estrés a nivel mental, ya que es mucha presión para la mente “aislada” poder resolver ese desbalance en tanto que la Luna y sus nodos están íntimamente relacionados. Aunque por definición los siete planetas tienen que estar juntos en uno de los lados, cuando se trata de la Luna que cruza “al otro lado” no se considera la finalización del yoga planetario ya que ese incremento de turbulencias es parte de lo que genera este tiempo. El final de este kālasarpa yoga se va a dar el 28 de marzo de 2021 cuando Marte cruce a Rāhu.

 

Hart de Fouw y Robert Sbovoda consideran que este yoga tiene un origen tántrico debido a la fascinación de los tantras por las sombras y el tiempo (kala significa tanto negro como tiempo, y los dos hacen referencia a Ketu), las serpientes (sarpa hace referencia a Rahu), lo oculto (lo que los nodos rigen) y los seres demoníacos (lo que ellos son).

 

También nos encontramos con la discusión sobre de qué lado se encuentran los planetas. De acuerdo con las enseñanzas tradicionales, los nodos tienen un movimiento retrógrado: recorren el zodíaco de forma inversa, se mueven de Piscis a Aries. Los planetas tienen períodos retrógrados pero sus movimientos son directos, de Aries a Piscis. Estas dos direcciones nos hablan de con qué nodo es el encuentro. Imaginemos que van siete autos (los planetas del Sol a Saturno) por la ruta en la misma dirección y de frente viene un auto (uno de los nodos) en sentido contrario, los siete autos van a ir cruzando al que viene en sentido contrario. En el caso de que  sea Rāhu para algunos estudiosos es cuando se forma el kālasarpa propiamente. Otros consideran que si es Ketu con el que se da el encuentro se forma el kālāmṛtasarpa yoga. Para otros no importa cuál es el nodo lunar con el que se encuentren los planetas siempre que queden los siete agrupados de un lado hay un kālasarpa.

 

Cuando los planetas se mueven hacia Rāhu lo llamamos kālasarpa por la asociación de sarpa, serpiente, con el nodo norte. Rāhu como cabeza va mordiendo, tragando todos los planetas, despertando en ellos todos sus fantasmas, sus complejos. B. V. Raman dice/afirma que en el kālasarpa yoga se pueden analizar más/particularmente/sobre todo/mejor los eventos mundanos ya que son formaciones en el cielo que nos afectan a todos y el predominio de Rāhu hace que su manifestación sea en la vida material.

 

Si los planetas toman la dirección hacia el nodo sur, Ketu, lo llamamos/nos encontramos con un kālāmṛtasarpa yoga. En este caso Ketu, significador natural de liberación, colma a los planetas con las bendiciones de sus buenos karmas pasados. Su aguijón es la fuerza para desapegarnos de los saṃskāras, tendencias mentales, más fuertes. Si no estamos sostenidos por una filosofía y práctica espiritual que nos ayude a sostener esa tensión, el aguijón de Ketu puede ser vivido de manera muy dramática.

 

Kālasarpa yoga – 10 de enero de 2021 al 28 de marzo de 2021

(10 de enero de 2021 14:55:35 hs Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Ayanamsa Lahiri Chittrapaksa)

 

La Luna cruza a Ketu el 10 de enero a las 14:55:35 hora argentina. Para la Ciudad de Buenos Aires es un Lagna, ascendente, en Aries Sideral (rige Marte) en bharaṇī naksatra (rige Venus). Marte se encuentra en Aries en la casa 1.

 

Rāhu se encuentra en Tauro (rige Venus) en el nakṣatra de mṛgaśira (rige Marte). Ketu se encuentra en Escorpio (rige Marte) en el naksatra de jyesta (rige Mercurio). Marte se encuentra en aśvni nakṣatra (rige Ketu) y Venus en mūla nakṣatra (rige Ketu). Nombro esto solo para ayudar a entender los factores que se repiten. Tanto en la expresión solar (rasi, signo zodiacal) como la lunar (nakṣatra, mansiones lunares), Venus y Marte cobran importancia porque son los regentes de los signos zodiacales donde lo nodos se encuentran. Y aumentan su importancia por ser Marte regente del lagna del momento del inicio del yoga planetario y Venus regente del naksatra del lagna.

 

En astrología mundana los significadores de los planetas cambian con respecto a las cartas personales. Siguiendo a B. V. Raman y viendo los efectos mundanos del kālasarpa, es necesario tener en cuenta que los significadores mundanos para Marte son: guerras, defensa, combate, acciones rápidas, abuso del poder, violencia, protestas, descuidos. Para Venus: paz, tratados, alianzas, dinero, ganancias, confort público (gasto público), ayudas.

 

¿Cómo podemos pensar estos factores?

 

Por un lado, el kālasarpa en sí nos trae un gran desequilibrio, el “peso” planetario se encuentra en uno de los lados del zodíaco, es como si estuviéramos parados en un solo pie y el otro levantado ¿Cuánto tiempo podemos pasar sin apoyar el otro pie para que el cuerpo reparta su peso de forma equilibrada? Esa es la tensión de este yoga planetario. Esto genera divisiones en la sociedad y polos radicalizados: vacunas/antivacunas; pañuelos verdes/pañuelos celestes; feminismo/antifeminismo; los que empiezan a trabajar el doble y los que se quedan sin trabajo; discurso oficial/discurso conspiranoico.

 

Tanto Marte como Venus se encuentran en nakṣatras regidos por Ketu, esto habla de nuestras acciones pasadas en los temas que ellos representan. ¿Cómo combatimos? ¿Cómo nos defendimos? ¿Cómo fue nuestro manejo del poder? ¿Cuáles fueron las alianzas que establecimos? ¿Cómo fue nuestra relación con el dinero? ¿Qué tipo de ayudas dimos y cuáles recibimos? Aśvini nakṣatra, donde está Marte, tiene que ver con la salud, las curaciones. Mūla nakṣatra, donde se encuentra Venus, tiene que ver con las raíces, la profundidad de lo inconsciente y allí, por lo general, encontramos rechazo. Lo inconsciente personal, en un primer momento, se constituye por aquello rechazado, lo que no tolero en mí y lo pongo afuera. Se consolida la grieta. Venus en Mūla nos muestra la polarización de nuestra sociedad en relación con el dinero, con la idea de lo bello, con lo que consideramos que es ayuda.

 

¿A dónde podrá llevarnos esto? No lo sé, eso depende de otros factores como la consciencia colectiva. Lo que sí hay que tener en cuenta es como en la carta de este inicio de kālasarpa para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (y que afecta a todo el país por ser la sede del poder ejecutivo), prenondera a Marte y a Venus, por ser Marte regente del Lagna y Venus del nakṣatras del Lagna. En el mito védico, Marte y Venus tienen que ver con la insatisfacción, Marte puede estar con todas las mujeres, quizás hombres también (aunque en este texto nos remitimos solo a la función estructural del planeta), pero no puede casarse con ninguna. La hija de Venus (significador también del planeta)puede casarse con el rey de sus sueños, pero no tener su amor. Los dos planetas tradicionalmente nos hablan del deseo, pero desde la filosofía védica, estos deseos son deseos del ego, deseos de la mente: «cuando pueda tener mi casita fuera de la ciudad, ahí sí que voy a estar bien» y cuando llego a tener esa casita, me siento cómodo en el pequeño jardín y pienso lo bien que me vendría el terreno de al lado para hacer la huerta y así tener mis alimentos orgánicos y hasta puedo poner una pileta; en otras palabras, el cuento de la buena pipa. Marte y Venus pueden conseguir lo que desean, pero no hallan saciedad. Eso genera dolor, insatisfacción, que, comandada por el rechazo inconsciente, genera más división. La hija de Venus espera que su padre le resuelva su felicidad matrimonial, Marte espera que su padre Śiva le indique qué hacer. Es un lugar de ser objetos de espera del permiso de un otro que nos habilite un camino claro, no vaya a ser que tomemos una decisión y que no nos guste con lo que nos encontramos y no tengamos cerca a quien culpar de nuestra molestia.

 

Marte hizo algo, se fue a la montaña a meditar y se transformó en un gran yogui. Marte finaliza el kālasarpa el 28 de marzo. Podemos esperar disputas que surjan de la insatisfacción porque “papá” no me da eso que creo que es mi derecho. O podemos entender que este yoga que se vuelve a abrir en diciembre del 2021 y finalizará para febrero de 2022 es un punto de quiebre en el modo que como consciencia colectiva nos paramos ante lo que hicimos como especie. No olvidemos que el kālasarpa es un yoga planetario formado por los nodos de la Luna, chaya Grahas, planetas sombríos: ellos están, pero no de forma física, sino que en el plano mental. La división que vemos, el sistema que vemos, los modos en los que nos comportamos y nos tratamos, solo existen en nuestra mente.

 

(28 de marzo de 2021 07:23:35 hs Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Ayanamsa Lahiri Chittrapaksa)

 

Upayes – Remedios astrológicos

 

  • Practicar las āsanas de equilibrios es fundamental en estos tiempos, especialmente vṛkāsana, que nos ayuda a trabajar la tensión de cada lado y buscar la compensación;
  • Realizarse automasajes con aceite de girasol;
  • Usar aromas como el sándalo;
  • Realizar una práctica de meditación diaria de al menos de 10 minutos;
  • Hacer prāṇāyāma como la respiración alterna equilibra a Ida y Pingala, dos funciones del cuerpo sutil que se encuentran afectadas en estos tiempos.
  • Mantra: a Durga; om durgaye namaḥ

 

Bibliografía

Hart de Fouw y Robert Sbovoda. Light on life, an introdaction to the astrology of India. ARKANA, PENGUIN BOOKS, USA 1996.

B. V. Raman. Three hundred important combinarions. Motilal Banarsidass

 

 

Juan Manuel Moro

Lic. en Psicología M.N. 44132